Jumping Beans
Uno de los títulos de la estantería «lobby completo» del operador.
Cómo se juega
- Jumping Wild
- Respin
Ficha técnica
- Rodillos y líneas
- 3 rodillos, 3 filas y 1 línea de pago
- RTP
- 95,6%
- Volatilidad
- Media
- Premio máximo
- 2.000× la apuesta por línea
- Salida
- 2013
- Estudio
- Realtime Gaming (RTG)
La ficha técnica sale de los anuncios de lanzamiento del propio estudio y de los operadores de RTG.
Dónde jugarloGráfica, sonido y comicidad en Jumping Beans
Lo primero que enseña Jumping Beans es una escena: un mercado mexicano con bandejas de chiles y de alubias. Todo lo demás en la pantalla de Jumping Beans está colocado alrededor. Arriba de la tabla de pagos y arriba de la gráfica está el mismo motivo: las alubias saltarinas con sombrero mexicano. En Jumping Beans es lo que sujeta las dos cosas.
Bajando por la tabla aparecen un chile, un cactus, unas maracas y una lima y después los valores de cartas de siempre. La paleta de Jumping Beans: amarillo de maíz, rojo de chile y verde de cactus. Es exactamente lo que hace reconocible a Jumping Beans de un vistazo, en una estantería llena de vecinos.
La banda sonora de Jumping Beans es de historieta y se mantiene al margen hasta que arranca una bonificación; entonces cambia de registro por completo. La versión móvil de Jumping Beans recoloca en lugar de recortar: por los bordes se pierde un trozo de escena, y ningún símbolo deja de leerse.
En una estantería de ciento cuarenta miniaturas esa legibilidad es todo el trabajo: Jumping Beans tiene que distinguirse de sus vecinos sin que haga falta leer el pie.
Las alubias saltarinas: las matemáticas de debajo
Jumping Beans está construido así: 3 rodillos, 3 filas y 1 línea de pago. Los premios de Jumping Beans se leen de izquierda a derecha, desde el primer rodillo, y por línea sólo cuenta la combinación más alta: un segundo símbolo igual (la alubia) más atrás en la misma línea no añade nada. Los pagos suben de golpe hacia arriba, y la distancia se nota: arriba la alubia, debajo un chile, y al fondo los valores de cartas, que están sobre todo para que una tirada perdida no parezca vacía.
Hay un comodín y no conviene pasarlo por alto: Jumping Wild, la alubia salta al rodillo siguiente y completa la línea desde ahí. La cifra que encabeza la ficha de Jumping Beans es 2.000× la apuesta por línea, y no describe una tirada corriente: describe el mejor desenlace posible de Jumping Wild.
Todo lo demás en el campo es corriente; Respin no lo es — cada salto va seguido de una nueva tirada. Por eso el campo base de Jumping Beans parece más tranquilo de lo que sugieren las cifras: la volatilidad está aparcada a propósito dentro de la función.
Elegir la apuesta en Jumping Beans
Jumping Beans corre sobre una línea. Con eso, la apuesta es toda la instalación — usted elige cuánto quiere que cueste una tirada, y la tabla de pagos escala con ella. Tenga en cuenta una cosa en Jumping Beans: 2.000× la apuesta por línea es un multiplicador y no una suma en rands. Vale a cualquier importe, y eso es lo que hace comparable a Jumping Beans con los títulos de al lado.
Tome Jumping Beans como un juego de volatilidad media — el juego equilibra devoluciones pequeñas y regulares con otras mayores y menos frecuentes, que es el centro del catálogo de RTG. En casi ninguna descripción de Jumping Beans aparece una cifra, y hay un motivo. RTG construye sus juegos con retorno ajustable, así que Jumping Beans no tiene un único RTP: tiene el que haya elegido cada operador. Abra la ventana de información dentro de Jumping Beans y verá el ajuste que rige para su sesión.
En Jumping Beans la apuesta es una escala y no una estrategia: desplaza la tabla entera de una vez y no añade ni quita una sola oportunidad. Si activa el juego automático en Jumping Beans, ponga la parada en Jumping Wild — es el único momento que merece la pena ver.
Jumping Wild y el resto de la caja de herramientas
El juego de funciones de Jumping Beans abarca dos rondas y recompensa leer la tabla de pagos una vez antes de la primera tirada.
Jumping Wild: la alubia salta al rodillo siguiente y completa la línea desde ahí. En un juego de volatilidad media como Jumping Beans eso significa más de lo que parece: de la ronda Jumping Wild sale el techo declarado.
Respin — cada salto va seguido de una nueva tirada. Sin la ronda Respin, Jumping Beans sería un título corriente de la estantería; con ella tiene motivo para figurar aparte.
En conjunto es este juego de funciones el que separa a Jumping Beans del resto de la estantería. El campo base es lo bastante corriente dentro del catálogo; Jumping Wild no lo es, y por eso Jumping Beans tiene aquí página propia.
Notas prácticas antes de la primera tirada
Calcule la apuesta de Jumping Beans de modo que el saldo cubra varios cientos de tiradas: esa es más o menos la ventana en la que el juego enseña de lo que es capaz. Un límite puesto antes de arrancar Jumping Beans vale más que uno puesto al final de una racha perdida; las herramientas están en su cuenta.
Para el requisito de apuesta, Jumping Beans cuenta como tragaperras, así que aporta al tipo completo, y las condiciones están escritas en la página de bonos. Antes de apostar en Jumping Beans, déjelo correr en modo de práctica hasta que Jumping Wild caiga al menos una vez: esa espera dice más del juego que la tabla de pagos.
Una racha seca en Jumping Beans no es una señal. Jumping Wild no se vuelve más probable por estar «pendiente», y apostar como si lo estuviera es la vía rápida para acortar una sesión. En la página de juego responsable están los límites, las opciones de autoexclusión y los contactos de ayuda independiente — y nada de eso obliga a hablar con el soporte de Jumping Beans ni de ninguna otra cosa.
Primero Jumping Beans, después The Mariachi 5
El jugador para el que está hecho Jumping Beans quiere sobre todo una cosa: un juego que pague lo bastante a menudo para seguir interesando sin volverse plano. The Mariachi 5 está justo al lado, y no por casualidad: el mismo rincón del catálogo es lo que tienen en común.
Probar The Mariachi 5 no cuesta nada. Jumping Beans es el mejor comienzo si quiere un juego que enseñe algo continuamente. La ficha técnica completa de Jumping Beans — 3 rodillos, 3 filas y 1 línea de pago, la volatilidad, el extremo de arriba (2.000× la apuesta por línea), la lista de funciones y el año de salida — está en la tabla de la parte superior de esta página.
Abrir una cuenta lleva un minuto, y el paquete de bienvenida espera al primer depósito. Jumping Beans corre también en modo de práctica, si prefiere mirar antes.
18+. El juego tiene valor esperado negativo: juegue con dinero que pueda perder, y ponga sus límites en la caja antes que nada. Más sobre juego responsable.
Juego responsable
El juego es entretenimiento con valor esperado negativo, no un ingreso. Deposite sólo lo que pueda permitirse perder, ponga límites en la caja antes de jugar y pare cuando la sesión deje de ser divertida. Nadie menor de 18 años puede jugar.
Licencia, fondos y copias falsas
Éste es el sitio del propio operador. Nosotros gestionamos los juegos, custodiamos los fondos de los jugadores y respondemos de los pagos: no hay un tercero entre usted y su saldo. Los depósitos y las retiradas pasan por la caja de este sitio y por ningún otro lugar.
Los sitios que copian esta marca aparecen sin parar: páginas de reseñas, «espejos», dominios casi idénticos. No somos nosotros y no pueden abonar un depósito. Compruebe la dirección antes de entrar; si no vino de nosotros, de nuestro correo o de nuestro soporte, trátela como la de otra persona.